Aerosoles en la atmósfera

La variación en la cantidad de aerosoles afecta también el clima. Incluye polvo, cenizas, cristales de sal oceánica, esporas, bacterias, etc., etc. Sus efectos sobre la turbidez atmosférica pueden variar en cortos periodos de tiempo, por ejemplo luego de una erupción volcánica.

En el largo plazo, los efectos son bastante equilibrados debido al efecto natural de limpieza atmosférica, aunque el proceso nunca es completo. Las fuentes naturales se calculan que son 4 a 5 veces mayores que las antropogénicas. Tienen el potencial de influir fuertemente la cantidad de radiación de onda corta que llega a la superficie terrestre.

Volcanes fuente de aerosoles

Volcanes fuente de aerosoles

El Sol provee la energía que mueve el clima de la Tierra, pero no toda la energía que llega a la parte alta de la atmósfera terrestre llega hasta la superficie, esto debido a que los aerosoles y las nubes que generan, reflejan hasta una cuarta parte de esa energía de vuelta al espacio exterior.

Diferentes aerosoles refractan o absorben la luz solar en distintos grados que dependen de sus características físicas, lo que complica determinar el efecto general que producen. Y aunque hay aerosoles que reflejan la luz solar, hay otros que la absorben.

Aerosoles y su efecto en el cambio climático

Aerosoles y su efecto en el cambio climático

Por ejemplo sulfatos y nitratos puros reflejan casi toda la radiación y enfrían la atmósfera, en cambio carbón negro absorbe la radiación de manera eficiente y calientan la atmósfera, pero también dan sombra a la superficie. El polvo influye de manera variable de acuerdo a la composición.

A pesar de avances en el tema en las últimas décadas, estimar los efectos directos de los aerosoles en el clima aún es una ciencia inmadura, de los 25 modelos considerados por el Cuarto Panel de la IPCC, sólo un grupo contado considera los efectos directos de aerosoles más allá de los sulfatos.

Ver más: http://earthobservatory.nasa.gov/Features/Aerosols/page3.php